El lado femenino de Gobik

El ciclismo femenino es un ciclismo que tiene su propio público, que puebla grupetas y crece sin parar.

Apostar por el segmento femenino del ciclismo es una apuesta que siempre sale ganadora, porque la mujer que monta en bicicleta encuentra en ésta el aliado perfecto para llenar tantas horas de diversión y ya no la suelta.

Hablamos con María Dolores Sánchez, ciclista, parte del equipo de diseño y patronaje de Gobik, y que cumple estos días su primer año en la marca.  En este tiempo he diseñado todo tipo de equipaciones “aunque me siento especialmente cómoda con las prendas femeninas, me hacen ilusión”.  Admite y precisa que “es difícil recordar todos y cada uno del centenar de diseños que he desarrollado en este tiempo”.

Un deporte cada vez más femenino

“Nos toca hacer de todo. Ahora que vamos hacia el invierno, sale mayor cantidad de prendas”. Todo empieza con un maillot y culotte “y de ahí se adaptan al resto de prendas. El maillot y culotte son el piloto, la base, luego hay que adaptar a calcetines, chaleco, guantes y el resto de piezas”.

Dolo, así la llaman en la oficina, no sólo diseña ropa de ciclismo, es ciclista “desde hace diez años”. A ver, es ciclista de vocación, de grandes ratos entre amigos y buenas rutas.

No hace tanto, “en Yecla salía en grupetas sólo de chicos, pero un día vi un cartel para salir con chicas creamos un pequeño grupo. Hicimos un grupo de whatsapp, empezamos tres, fuimos buscando gente, fue creciendo y ahora somos unas sesenta chicas. Ahí hay de todo, carretera, BTT, o ambas”.

Y al final es un poco como un círculo, creces en el mundillo, te haces más entendida: “Poco a poco vas probando ropa y eres más crítica”. De esta manera puede contar que “he vivido la evolución y la mejora de Gobik en primera persona, como perfeccionando la prenda, hacerla competitiva…”.

La ropa de la mujer ciclista

Para ella su trabajo es su pasión: “Yo soy diseñadora gráfica, me encanta mi trabajo, he estado en imprenta, estudios, pero poder unir pasión y trabajo es lo más, estoy encantada, me considero una afortunada”.

Y no sólo en el estudio, en la sala de máquinas, salir a eventos le da el feeling de la gente que pregunta, se interesa. Ahí coincide con Coloma, Contador, Rocío y las estrellas que venden lo mejor de la marca.

Una marca que está inmersa en el mercado femenino, un segmento especial “porque la mujer tiene unas necesidades distintas al hombre. Como éramos pocas, debíamos adaptarnos, pero ahora ya no. Tenemos nuestro producto propio”.

Por ejemplo “el corte del maillot se diferencia en el ajuste de la cintura, es más entallada. En el caso de los culottes vamos a piezas más largas, igual que la manga del maillot”.

Volviendo al culotte, Dolo afirma que “la badana se sitúa más atrás que en el caso del ciclista masculino. Las mujeres nos apoyamos diferente en el sillín, que ya hay específico de mujer en bicicletas de geometrías distintas”.

Los tirantes del culotte, esa es otra: “hay culottes femeninos con el tirante por medio del pecho y otros directamente sin tirantes para poder ir al baño con más comodidad”.

“Yo, personalmente, prefiero los culottes con tirantes de toda la vida, pero la demanda va por ahí. Aunque era inicialmente reacia reconozco que son cómodos, principalmente para una salida larga, si tienes que parar es mucho mejor y más cómodo”.  

Diseños y colores para mujeres ciclistas

En los colores de las colecciones se diferencian en algo. Más o menos las gamas son iguales pero “hay colores específicos para chicas”. En el verano pasado “lanzamos unas ediciones limitadas con motivos florales – CX Pro Bloom- que funcionaron muy bien entre las ciclistas”.

El ciclista actual, por eso, es un ciclista que cuida su imagen, todo combinado y cuadrado y en esto no hay distinciones de sexo, quizá si entre bikers y carretera, los segundos gustan más de llevarlo todo impoluto. El ciclista de carretera es coqueto.

“Ahora sale la colección de invierno dos líneas gráficas: arriesgamos con una línea de colores de temporada, pero como son prendas que duran más en el tiempo, se tira de clásicos como negro y rojo” describe.

Con todo “el futuro apunta a una personalización más acentuada, lo de prendas unisex se acaba. Si la mujer pide cosas concretas, crecerá por ahí y se hará más específico para ella. El patronaje ofrece poco margen de cambio.  Todo va al diseño, el aspecto, cuidar la imagen, y eso, en Gobik, gusta mucho”.  

“Tenemos un nivel de exigencia que queremos cumplir y superar a nivel de diseño no es fácil, pero es nuestro reto constante” acaba Dolo. Todo esto da la sensación que justo acaba de empezar.

 

Textos: El Cuaderno de JoanSeguidor

Fotos: BH Templo Cafés UCC. Primaflor Mondraker