Ésta es la “Cold Season” más atrevida de Gobik

En la entraña de cualquier marca que tenga la mejora contínua en su ADN, cada estación, cada colección, es un reto, una suerte de obstáculo que viene con la mochila de la responsabilidad de seguir seduciendo al ciclista. Sin renunciar nunca a la incorporación de nuevas formas y materiales que supongan un verdadero paso adelante.

En el caso de Gobik, la “Cold Season”, la colección de invierno, no es un camino que se recorra por primera vez, atrás quedan todas las revisiones sacadas adelante desde la primera, allá por el invierno de 2016.

La colección que nos ocupa posiblemente se considere “la más audaz, porque damos un paso más, evolucionando la apuesta de una forma atrevida, jugando con elementos que hasta ahora no habíamos empleado: lavados, estarcidos, gradientes, líneas que obvian el color negro…”.

Así la describe Ana Ferri, diseñadora-patronista de desarrollo de producto en Gobik, un oficio que no es un simple trabajo, es sacar lo mejor de uno a través de cada pieza, de cada reto que se plantea y trepa por tu mesa. Por eso cuando la obra llega a su fin, la satisfacción es doble.

“Cuando me pongo frente a la colección, se me dibuja una sonrisa de forma involuntaria -admite-. Es un “hijo” del que estamos muy orgullosos. Hemos sido osados, abordando de forma muy intensa y personal el proyecto… sinceramente, creo que estamos ante el inicio de una nueva identidad de la marca a nivel de producto”.

Una actitud ante el frío

Esta “Cold Season” es poliédrica, continúa con las señas de identidad de marca, esas formas geométricas, pero da una vuelta de tuerca en la paleta de colores, más intensos, vibrantes, como desafiantes ante este frío que llega sin avisar: “Hemos utilizado gamas un tanto inusuales en colecciones de invierno”.

En ese abanico, hasta tres grupos: “En el primero hemos utilizado colores neutros, en el segundo advertimos un colorido más vivo y luminoso y, en el tercero cobran importancia los tonos lavados o empolvados” precisa Ana.

“Es cierto que se puede apreciar continuidad en algunos elementos -prosigue- aunque no son, en absoluto, innegociables pues en definitiva “Gobik es una marca joven, en una etapa temprana para hablar de identidad granítica, más bien, atraviesa un momento de búsqueda, de experimentación”.

Aunque no sólo se trata de una cuestión de diseño y actitud, también de seguridad, de ser más visible en la carretera.

Aquí hay, por eso, un trabajo que viene de lejos, un trabajo de equipo tras “meses de experimentación, de pensamiento lateral para lograr un producto final fuera de nuestros “patrones” habituales como marca” prosigue Ana.

Todo para dar con “el resultado más innovador y alternativo desde el punto de vista del usuario Gobik” remacha.

Respecto a las hechuras del invierno frente al verano, Ana precisa que habitualmente los colores para las colecciones invernales suelen ser más conservadores que la que Gobik ha lanzado esta vez, aunque, evidentemente, el uso más intenso del color llegará en marzo, cuando lancemos la colección de verano 2020”.

Hablando de verano: ¿Alguna pista? “No, ninguna, ¡imposible! Es un secreto entre Alberto Contador y nosotros. El puerto de Vall d’Ebo fue testigo y Alberto quedó encantado. Ya nos vaticinó colores que serán los best sellers para la próxima temporada…y realmente coincidimos con su opinión al 100%”.

Materiales que se ajustan a cada momento

Mientras contamos los días para el verano, los materiales que deben sellar al ciclista ante temperaturas bajas, humedad, viento, lluvia e incluso nevadas inesperadas, completan el cuadro.

A grandes rasgos en las prendas donde incorporamos tres tejidos con membrana (chaqueta térmica Skimo Pro y Maillot Supercobble) hemos apostado por la tecnología DVSTRECH firmada por la marca EVENT”.

El material, esos acabados persiguen cuatro objetivos: propiedades elásticas, protección frente al viento, resistencia al agua, que no impermeabilidad, y transpirabilidad final para el ciclista.

En maillots se distinguen dos niveles. En el “CX Pro” de manga larga se disfruta de una prenda de entretiempo, muy ajustada para inviernos suaves complementándose con una camiseta interior de merino o un chaleco cortavientos. Para circunstancias más severas el maillot “Cobble”, también de manga larga.

Eso arriba, porque abajo el culotte “Absolute” es ya un clásico de Gobik, una pieza cincelada para los días más fríos del invierno: “Cuenta con excelentes cualidades de compresión, ligereza, protección frente a la lluvia y confort térmico, ofreciendo un rango de uso recomendado entre los 0ºC y 15ºC.

Este año además incorpora la nueva badana K10 (Elastic Interface) de tejido de carbono antiestático y bacteriostático, que ofrece un rendimiento óptimo en salidas de hasta 8 horas”.

En primera piel Gobik se guarda la gran novedad del invierno: tejidos de lana merino en calcetines y camisetas interiores, tanto en manga corta como en manga larga.

Y finalmente los complementos, totalmente alineados con el gusto de maillots y culottes con una variedad que va desde los nuevos bidones, algunos de ellos biodegradables, a gorras vintage y calcetines con tejido Meryl Skinlife”.

Con el frío reinando, los días más cortos, el invierno meteorológico asentándose, el placer de salir en bicicleta no debe quedar para tiempos más benignos, y la “Cold Season” busca que el frío sea compañero, y no rival, de ruta.

 

Textos: El Cuaderno de JoanSeguidor