Jofre Cullell, la nueva joya del Primaflor-Mondraker-X Sauce

De Santa Coloma de Farners, el corazón de una tierra tan ciclista como Girona, ajena estas semanas a la nieve tan repartida, Jofre Cullell supone la gran adquisición del Primaflor-Mondraker-X Sauce para un año que ha tomado especial relevancia.

Correr Copas del Mundo y en la cita olímpica es donde están su cabeza e ilusiones, un objetivo que no entiende de edad: “ha sido necesario pedir un permiso para correr Copas del Mundo en la categoría absoluta, a pesar de mi edad -aún 21 años-“

¿Qué puesto entra en su mente? “Creo que un top 20 estaría muy bien y me ayudaría mucho para estar en Tokio, pero hay que trabajar mucho y fuerte”

Enfrente tiene nada menos que a Carlos Coloma, Pablo Rodríguez y David Valero para dos plazas: “Son muy fuertes y sobre todo tienen algo que a mí me falta, experiencia”. Una realidad que todos vemos, pero que no amedrenta al joven Jofre Cullell. Otros, con su edad, pensarían en París 2024, él no quiere esperar, tiene prisa.

La vida desde la bicicleta 

Le avala su amor por la bicicleta, compañera en todo momento, “cuando entreno para sufrir, machacarme y mejorar, cuando no, para desconectar”. Lleva viendo la vida pasar desde una bicicleta desde los cinco años, y su palmarés con ruedas gordas habla de un biker que coquetea con victorias importantes desde siempre: ahí queda su Campeonato de Europa juvenil de hace cuatro años y múltiples campeonatos de España.

Un palmarés que también incluye ciclocross, en invierno: “Este año he hecho alguna carrera, pero con la mirada puesta en BTT”. Eso no ocurrió años atrás, en los que ha competido de forma más regular, consiguiendo entre otras cosas, estar entre los mejores en plazas como las belgas, desde luego las más codiciadas del circuito.

Ahora mismo la bicicleta es su profesión, un privilegio para un jovenzuelo de veinte y pocas primaveras, pero ello no le distrae de otros objetivos, como el grado superior de mecánica para el que estudia todas las tardes.

Aquí aprende para la vida que vendrá tras la bicicleta, sabe de líneas de producción y programación de máquinas, cosas que aplica a su vida de ciclista: “Me organizo mejor, soy más eficiente, al final son conocimientos que valen para muchos campos”.

Ya ha probado los colores de su nuevo equipo, el Primaflor-Mondraker-X Sauce, y se ha visto en fotos y el espejo cómo le sienta la equipación que firma Gobik: “Es realmente buena, he competido con marcas internacionales y puedo decir que esta ropa nada tiene que envidiarlas. Tiene un fit muy bueno, se ajusta perfectamente y entrenando me siento cómodo”.

Pasar página cuanto antes

Quiere cuanto antes dejar atrás el 2020 y todas sus consecuencias y centrar el tiro en los meses que vienen. “El año pasado -comenta- fue muy complicado. Primero por el confinamiento y posteriormente, cuando las competiciones regresaron, porque di positivo por Covid, una noticia que fue terrible, pues me dejó sin poder competir. La verdad es que lo pasé un poco mal, me pilló entrenando en altura y los síntomas de dolor de cabeza y algo de asma fueron una constante. Luego, cuando ya di negativo en los test, el malestar de cabeza duró unas dos semanas más hasta que desapareció”.

Ahora otea el horizonte desde el Primaflor-Mondraker-X Sauce, una elección que vino por “la libertad que el equipo me ha dado desde el principio, marcando un calendario a mi medida e incluso pudiendo hacer algo de ciclocross. Creo además que es el sitio perfecto para seguir aprendiendo”.

Textos: El Cuaderno de Joan Seguidor

Fotos: David Simó Fotos