El primer año del UAE Team Emirates con Gobik 

¿Es para tanto un World Tour?


Alberto Garcíacofundador y Product Manager en Gobik, piensa y responde: “¿El World Tour es más de lo que se dice? Depende un poco de los objetivos que te marques”. 

En el caso de la colaboración de la marca con el UAE Team Emirates, se tomó como un examen sostenido en el tiempo, un examen exigente a la vista de “las necesidades y expectativas del equipo, que son muy altas. Siempre hemos estado muy abiertos a dejar intervenir a staff, parte técnica y corredores, cubriendo sus necesidades, corrigiendo cosas y creando prendas nuevas para llegar al máximo de personalización. Intentando que estuvieran lo más cómodos posible”.

La personalización de la prenda

No es sencilla: “En un equipo de este tipo, el abanico de ciclistas es muy amplio, los tenemos de metro sesenta y poco a metro noventa y pico. Con esa variedad hay que llegar a una prenda que puedan utilizar todos los corredores, que se adapte a sus fisonomías y eso implica cambios continuos en maillots y culottes”.

La mejora continua

“El producto a inicio de temporada ya era muy bueno pero la mejora no se quedó ahí. Partimos desde prendas que estaban en un inicio de proceso de desarrollo, con diferentes versiones, a otras como el mono de contrarreloj o piezas que han implicado diferentes evoluciones buscando el mejor fit posible” prosigue Alberto.

Modelos que se ven y otros que quedan en la historia 

El responsable de Gobik explica que “hay prendas comunes para todos, aunque no sucede siempre. Esto es un poco como F1, en el camino quedan muchas prendas y ensayos guardados.  Los fit de los corredores del World Tour suelen ser muy extremos, primando la aerodinámica en algunas piezas”. 

Curiosamente “hay modelos en los que la comodidad no es una prioridad. Sucede en el mono de contrarreloj, algo concebido para un ajuste perfecto, pensado para rodar una hora a la mayor velocidad y rendir al máximo. Ese mono no funciona en otros entornos”.

Es una vida “siempre buscando la aerodinámica, el máximo ahorro de vatios”.

Luego está la remesa de invierno con un fin: “Alcanzar un confort que permita rendir al máximo en las peores condiciones posibles, más en un año como éste, que ha tenido días terribles. En ese sentido el Giro de Italia fue muy exigente”. 

Aquí Alberto admite que “puesto que el ciclista sufre mucho, tenemos el deber de intentar que el material le facilite las cosas”. 

En contacto constante con el equipo 

Para que la ropa sea lo más eficiente posible el trabajo es en dos direcciones: “Recibimos diferentes opiniones desde el equipo, tanto de staff como corredores. Con el tiempo detectas que los corredores tienen un criterio más técnico, pues llevan muchos años a las espaldas y han utilizado diferentes marcas. Saben lo que les va bien y te lo transmiten, lanzan ideas y las intentamos plasmar mediante un prototipo que se testa en entrenamientos y si tiene viabilidad se lanza la prenda para toda la plantilla” relata Alberto.

En el cribado hay que ser proceloso: “En ocasiones se transmiten gustos personales que pueden ser contraproducentes para el resto. Hay que saber canalizar el feedback hacia un producto lo más versátil posible, dentro de la especialización que ya se impone en un equipo WT”. 

Un trabajo que es en doble dirección, pues Alberto admite que de Gobik “también han salido propuestas. Éste es un proyecto enriquecedor. Teníamos prendas que queríamos lanzar al mercado, pero que estaban un poco inmaduras. Se han testado al máximo nivel y una vez que la prenda responde bien, le introducimos las adaptaciones que garantice el mejor fit para que cualquiera pueda vestirla”. 

En este sentido, Alberto García señala la colección realizada junto a Polartec con ropa que ha sido probada “durante toda la temporada, durante las clásicas, Giro y Tour y se han mostrado encantados. Nos han hecho sentirnos seguros de que el producto era viable, incluso antes de que nuestros probadores lo validaran”.

El maillot de los Campos Elíseos 

Desde Gobik admiten que “ha sido un examen complicado, pero tenemos un equipo muy potente, de gente implicada. Pensad que no sólo gestionamos un WT, también otras estructuras con exigencias muy altas”. 

En ese sentido aduce que “estamos acostumbrados a cambios de ultima hora. Por ejemplo, a una semana del Tour, se corren campeonatos nacionales, y todo debe estar preparado para darle el botón y tenerlo a punto, más teniendo un equipo así, con tantas opciones de ganar un nacional, tanto de crono como de fondo. Eso no se improvisa”. 

Una prenda especialísima fue la ropa de los Campos Elíseos para celebrar el segundo Tour de Pogačar: “No deja de ser un producto ya planteado, que se deja fabricado y enviado, pero que hasta el ultimo día no se sabe si se va a usar”.

Ganar el Tour en el estreno

“Fue algo que ni en nuestros mejores sueños -dice Alberto-, podíamos pensar conseguir. Era nuestro primer año en el WT, sabíamos que Tadej era uno de los favoritos, pero ya sabes que cualquier cosa puede pasar”. 

El balance es el que es:

“Nos sentimos muy orgullosos de lo logrado y no sólo este año, pues 2021 es fruto de lo realizado años anteriores. Ver un corredor vestido con nuestras prendas ahí es increíble”.

Mayor conocimiento de la marca Gobik  

No es sencillo saber cómo ha mejorado nuestra imagen, hay muchos estudios de marketing y de retorno, pero nos quedamos con todo lo que percibimos de nuestra de red de venta, de usuarios… Lo que hemos logrado es afianzar nuestra marca y ponernos en el mapa de mucha gente que no nos conocía” comenta Alberto quien afirma que “muchas piezas del año que viene surgen del trabajo de esta temporada”. 

Y para el 2022: “Hay mucha ilusión para la nueva temporada, nuevos retos y diferentes equipos, está claro que en 2021 se lograron grandes cosas a nivel deportivo, repetirlo sería todo un éxito, pero queremos que cada año nuestro material sea un "puntito" mejor y que el usuario final pueda disfrutar de estas prendas, que sean en definitiva mucho más democráticas”. 


Por: El Cuaderno de JoanSeguidor